Llevo un tiempo aprendiendo a distanciarme de los problemas, a mirarlos desde un prisma diferente que los hace lejanos y manejables. No sé si es que he dejado de sangrar o es que la sangre ya poco me importa, pero no me da miedo el rojo.
Siento la mente en paz a pesar de los altibajos. No querer retener ciertas cosas o aferrarme a algo a toda costa; dejar que fluya, sin más.
Quizá es lo ideal en nosotrxs, seres de agua.
Nereida
Autora: Rebecca Aguilar.
México.

No hay comentarios:
Publicar un comentario